jueves, 26 de mayo de 2011

Detalles

I noticed.

It's not just another picture. And it means the world to me that you are doing this. 

It really does.


If you let me have my way I swear I'll tear you apart

Para. Para de una vez. Ya he tenido suficientes lamentos.

He vuelto a llegar a ese punto en el que ha dejado de importarme el que no tenga que importarme nada. En el suelo de mi habitación, cinco post-its. Not. giving. a. single. fuck. Los acabo de pisar, otra vez.

Tampoco me preocupan los números, las rachas.

Y si sigues así, vas a conseguir que me canse de ti. Ya tengo lo que quiero. Ahora simplemente dejaré que el deseo se vaya poco a poco... soy demasiado caprichosa.

Apártate.

Llevo todo el día pensando que hay una sensación que anhelo más a cada minuto: la misma que tuve al salir del hospital. ¿Libertad? No exactamente. Es cierto que ahora me siento bastante anclada, pero no. Había insensibilidad. Y ganas de no mirar atrás, de olvidar. Y mucha, mucha claridad. Y sobre todo la seguridad de que desde ese mismo instante nada podría ir a peor.

Factor añadido: poder disfrutar de una porción de tarta de chocolate sin remordimientos.

Mírame, no puedo dormir. ¿Crees que me importa? ¿Crees que me importa que solo quede un mes de clases y yo apenas haya hecho nada aún? ¿Crees que me importa que cada vez me encierre más en mí misma; que me obsesione? ¿De verdad piensas que significa algo para mí el hecho de ser más y más invisible para ellas a cada día que pasa? ¿Crees que me preocupa estar dejando atrás todo lo que una vez llamé "mi vida"?

Sí, y mucho.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cut here

Hola, blog. Te pido perdón por haberme ausentado durante tanto tiempo; espero que no vuelva a pasar, pero me temo que no puedo prometerte nada. No te preocupes por mí, estaré bien aparentando que no lo estoy. Ya es 18, y eso significa que mañana se cumple un año. Bonito aniversario para celebrar, drama queen. No cambiarás nunca. Ahora, por favor, centrémonos en la magnitud que pueden llegar a tener diez jodidas palabras en la hasta entonces insípida vida de una adolescente que presume tímidamente de mundo interior, y cuyo sistema emocional estaba, y sigue estando, un tanto desequilibrado por culpa, en gran parte, de su exceso de sensibilidad. Victimista de por vida, vaya.

"Es lo que quieres y es lo que nunca tendrás. Punto."
Once. Odio verte respirar, pero no volveré a darte el placer de hacértelo saber.

Dejaré el simbolismo a un lado... y no, no pienso celebrarlo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Consejos:

  • No intentes poner excusas.
  • Usa colonia de coco al terminar. Empápate bien. Lo vas a necesitar.
  • Practica, practica mucho. Llegará un momento en el que serás prácticamente invisible... e inaudible.
  • Recuérdate a cada minuto por qué estás haciendo esto. No está de más que te mires al espejo unas doscientas cincuenta veces al día.
  • Deja tu egoísmo a un lado. No, tú no eres la prioridad... al menos no todavía.
  • Ódiate (si quieres pudes olvidar los anteriores y quedarte solo con este)
Perfección. Lo demás no está permitido.

Hoy he roto mi cadena de cinco o seis días; y me siento mal, inútil, con ganas de explotar y dejar a un lado todas las preocupaciones. Y supongo que es mi malestar el que me obliga a preguntarme si todo esto merece la pena. Espero que sí. Espero que de aquí a dos meses todo haya cambiado.