jueves, 9 de junio de 2011

Ácido

Mientras piensas en dulce de leche y escuchas de fondo a la voz más bonita del universo, todo es posible.

Escalofrío.

No se hace así.

¿Y qué? Hoy el espejo dijo que sí... aunque tardase poco en cambiar de opinión.

Mientras él dice que solo un día más, solo uno, para que recuerdes mi sabor mientras vuelas alto, entonces, todo es posible.

jueves, 26 de mayo de 2011

Detalles

I noticed.

It's not just another picture. And it means the world to me that you are doing this. 

It really does.


If you let me have my way I swear I'll tear you apart

Para. Para de una vez. Ya he tenido suficientes lamentos.

He vuelto a llegar a ese punto en el que ha dejado de importarme el que no tenga que importarme nada. En el suelo de mi habitación, cinco post-its. Not. giving. a. single. fuck. Los acabo de pisar, otra vez.

Tampoco me preocupan los números, las rachas.

Y si sigues así, vas a conseguir que me canse de ti. Ya tengo lo que quiero. Ahora simplemente dejaré que el deseo se vaya poco a poco... soy demasiado caprichosa.

Apártate.

Llevo todo el día pensando que hay una sensación que anhelo más a cada minuto: la misma que tuve al salir del hospital. ¿Libertad? No exactamente. Es cierto que ahora me siento bastante anclada, pero no. Había insensibilidad. Y ganas de no mirar atrás, de olvidar. Y mucha, mucha claridad. Y sobre todo la seguridad de que desde ese mismo instante nada podría ir a peor.

Factor añadido: poder disfrutar de una porción de tarta de chocolate sin remordimientos.

Mírame, no puedo dormir. ¿Crees que me importa? ¿Crees que me importa que solo quede un mes de clases y yo apenas haya hecho nada aún? ¿Crees que me importa que cada vez me encierre más en mí misma; que me obsesione? ¿De verdad piensas que significa algo para mí el hecho de ser más y más invisible para ellas a cada día que pasa? ¿Crees que me preocupa estar dejando atrás todo lo que una vez llamé "mi vida"?

Sí, y mucho.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cut here

Hola, blog. Te pido perdón por haberme ausentado durante tanto tiempo; espero que no vuelva a pasar, pero me temo que no puedo prometerte nada. No te preocupes por mí, estaré bien aparentando que no lo estoy. Ya es 18, y eso significa que mañana se cumple un año. Bonito aniversario para celebrar, drama queen. No cambiarás nunca. Ahora, por favor, centrémonos en la magnitud que pueden llegar a tener diez jodidas palabras en la hasta entonces insípida vida de una adolescente que presume tímidamente de mundo interior, y cuyo sistema emocional estaba, y sigue estando, un tanto desequilibrado por culpa, en gran parte, de su exceso de sensibilidad. Victimista de por vida, vaya.

"Es lo que quieres y es lo que nunca tendrás. Punto."
Once. Odio verte respirar, pero no volveré a darte el placer de hacértelo saber.

Dejaré el simbolismo a un lado... y no, no pienso celebrarlo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Consejos:

  • No intentes poner excusas.
  • Usa colonia de coco al terminar. Empápate bien. Lo vas a necesitar.
  • Practica, practica mucho. Llegará un momento en el que serás prácticamente invisible... e inaudible.
  • Recuérdate a cada minuto por qué estás haciendo esto. No está de más que te mires al espejo unas doscientas cincuenta veces al día.
  • Deja tu egoísmo a un lado. No, tú no eres la prioridad... al menos no todavía.
  • Ódiate (si quieres pudes olvidar los anteriores y quedarte solo con este)
Perfección. Lo demás no está permitido.

Hoy he roto mi cadena de cinco o seis días; y me siento mal, inútil, con ganas de explotar y dejar a un lado todas las preocupaciones. Y supongo que es mi malestar el que me obliga a preguntarme si todo esto merece la pena. Espero que sí. Espero que de aquí a dos meses todo haya cambiado.

martes, 26 de abril de 2011

So deep that it didn't even bleed

Me levanto de la cama (no sin tambalearme al hacerlo) tras 18 horas. ¿Para qué? Para desahogarme. La luz ha ido desapareciendo poco a poco, y me doy cuenta de que mi habitación está totalmente a oscuras. Y no me importa; no necesito ver nada, y menos a mí misma. Allá vamos.

Este es uno de esos momentos en los que preferiría no existir. No confundir con morir, por favor, puesto que: a) aún me queda mucha guerra que dar; b) todavía no he alcanzado ese incondicional deseo de atención; y c) cómo decirlo... tú. Me refería a aislarme, a parar el tiempo, parar el mundo... da igual.

Odio a la gente. ¿Por qué nadie es capaz de subir las malditas escaleras, abrir la puerta y preguntarme qué tal estoy? ¿Por qué tiene que pasarme esto tras cada una de mis recaídas? De hecho, ¿por qué días después? Todo bajo control, y de repente... Joder, llevo como dos días limpia. Sí, es un puto logro. Lo es. ¿Y ahora qué? ¿Significa esto que me hundiré en los momentos clave? No, más bien significa que me vas a decepcionar.


Ahora sí: allá vamos.

lunes, 25 de abril de 2011

To hell... and back?

¿Contenta? Lo has conseguido. A partir de ahora todo girará en torno a los cálculos y la ansiedad, y sobre todo al deseo de expulsar lo antes posible todo lo que entre en tu cuerpo, y cómo no, a la tortura que supone no poder hacerlo tantas veces como desearías. Me prometo a mí misma que cuando vuelva a la rutina me tomaré más en serio lo de destrozar el progreso psicológico. Creemos más mierda. Más historias que contar. Debería darme un tiempo antes de seguir.

sábado, 23 de abril de 2011

Bruised and broken

No abras esa caja. No, no, no lo hagas. No es la dulce musiquita lo que me hace daño, es la mirada de esa bailarina, y lo que se esconde dentro de ella; son los recuerdos. Memorias de ese tiempo en el que era intocable... no podía cerrar ninguna puerta, pero era intocable. ¿Sería posible vivir todo ese puto drama una y otra vez? Por favor. La inspiración se ha esfumado, y lo único que me queda por decir es que mi situación nunca se arreglará del todo, ¿verdad? Entonces quiero hacerlo todo mal, y equivocarme. Quiero saber con certeza cuál es el camino que no debo recorrer... por eso también he de caminar por rutas peligrosas, solitarias y poco recomendables. Y es tan válido como vuestra opción. Oh vamos, me habéis dicho miles de veces lo egoísta que soy; ¿no se supone entonces que busco lo mejor para mí misma?

Tranquilo, tengo un plan.

De todas formas, sí, tenéis razón, hago esto porque me gusta. Yo añadiría que también lo hago porque me es imposible pensar en otra cosa. A cambio recibo este humor de perros que arrastro durante toda la semana, y que me acabará consumiendo; y pierdo oportunidades y un número considerable de sonrisas... pero qué coño, el tiempo nos lleva a todos.

Y a veces mataría por poder sentir.

Digamos que es otra forma de destrucción.

En realidad me refería a sentir de forma natural.

Así que ahora, de noche, cierro los ojos; los cierro y los mantengo así, cerrados, y consigo no tener miedo a nada. Al fin y al cabo, ¿por qué iba a tenerlo? En este momento estoy sola, este es mi propio mundo paralelo. Lo único que he de hacer es concentrarme y convertirte en un simple concepto, introducir toda esta (y creo que puedo llamarla así) realidad abstracta en un frasco de cristal, ordenar mi amor, lograr atar todos y cada uno de los lazos que hemos ido soltando poco a poco tan tímidamente; atarlos fuerte, fuerte, fuerte, para que no se separen nunca. Piensa en mí, espero que lo estés haciendo. Ahora solo he de esperar hasta que aparezcas.

Añoro todo lo que eres y todo lo que sabes.

Quiero tocarte.

...Te dije que no lo hicieras. ¿Por qué? Porque es lamentable ver cómo no soy capaz de mantenerme en estado de alerta todo el tiempo para esconder las cicatrices de mi debilidad y proteger, bajo muñequeras, los signos de mi arrepentimiento de las siempre curiosas miradas de decenas de extraños. Adrenalina miserable. Porque es realmente patético ver cómo me introduzco los dedos en la garganta mientras llevo puesto mi mejor vestido.

lunes, 11 de abril de 2011

I'm so sick of this fate I felt compelled to create

She said goodbye to the ground, and jumped. Y lo dice él. Y es lo primero que escucho nada más despertarme.

No, no estoy de humor para... ehm... pensar en el camino que aún queda por recorrer, excederme en mis niveles de emotividad al apretar el botón de encendido que me hace recordar, plasmar mi hipotética felicidad en las vidas de otras personas, etc. Y no, la verdad es que no necesito que nadie me anime; sé que es un ciclo: hoy estás mal, mañana estarás bien. Bien. ¡Bien! Tengo como... un montón de discos por escuchar. ¡Bien! No siento que desperdicio mi tiempo intentando descifrar cómo me siento a cada jodido segundo... ni nada por el estilo. Bien. Inútil, que eres una inútil.

Mira a tu alrededor. ¿Te gusta lo que ves?, como dicen en los Sims. A veces sí y a veces no. Miro a mi alrededor: un gran caos compuesto por cada una de mis cosas, cada uno de esos objetos que han ido apareciendo en un momento determinado, por un motivo en concreto, a los que podrán calificar de basura pero de los que, seamos tópicos, no me separaría por nada en el mundo. Miro a mi alrededor (otra vez): ninguno de vosotros tiene nada que ver conmigo. No vamos a ser amigos. Punto.

Y puesto que me paraliza tanto y tan a menudo el hecho de darme cuenta de repente de que no quiero ser absolutamente nada de lo que fui ayer, o hace diez minutos, o de lo que era cuando empecé a escribir esto; supongo que al menos debería darme el placer, momentáneo o no, de hacer algo pensando en mí y no en las consecuencias. Y me da igual contradecirme; y me gusta vomitar insinceridad. Rasgar la espera. Sí, hacer algo. Así que no me juzgues, no por esto, no por echar de menos tan desesperadamente el estar sentada en el suelo del baño de madrugada cuando solo él sabía dónde estaba y qué hacía. Caricias. ¿Por qué? Porque a pesar de todo sigo sonriendo, y no puedo, y no quiero dejar de hacerlo.

Solo dos cosas más: la primera, dile al verano que se vaya, que nadie le ha invitado a esta fiesta; la segunda, esas cuchillas pequeñitas pero tan afiladas, esas que salen en todas estas fotos tan artísticas, en fin, ¿sabes dónde se consiguen? Lo digo porque, ya que vuelvo a las andadas, al menos así puedo hacer dibujitos y cosas bonitas. Para siempre, ya sabes.

En realidad eran tres cosas: cuando mi patetismo y mi habilidad para resultar deprimente alcancen y superen el límite de lo tolerable, por favor, que alguien me avise.

Bien sabe "Dios" que me arrepiento de todo esto...

domingo, 10 de abril de 2011

Yeah,

I like pills.

martes, 5 de abril de 2011

Do your worst

Because now you may have it all...

Cassie: Is it possible to really enjoy power?
Harriet: Sorry?
Cassie: It's question 3.
Harriet: I'm not supposed to help you with your exam.
Cassie: I stopped eating and then everyone had to do what I said. That was powerful.
Harriet: And did you enjoy that?
Cassie: I think it was the happiest time of my life. But I had to stop before I died, because otherwise it wasn't fun. You wouldn't understand.
Harriet: You're wrong, Cassie.
Cassie: Did you cut yourself too?
Harriet: People will do anything to... People will do anything to work out why they feel bad, won't they?
Cassie: And did you... work it out?
Harriet: Like I said, I'm not supposed to help you with your exam.
Cassie: I want you to tell me!
Harriet: What?
Cassie: How to stop bad things happening.
Harriet: It doesn't work, does it? That's why you have to start eating again.
Cassie: I fell in love.
Harriet: Ah, love... Why cut yourself when you can be in love?

...but the best plans of both mice and men can go terribly wrong, and probably will, so you'd better shut the fuck up and stop thinking, stop creating, stop standing out. Be invisible. Be another cliché. If you think about it, you can still be this alternative, cause now they seem to like it. Just protect yourself, hide, do whatever you wanna do, but please, be one of them. Give them what they want. You're really going to need it.

Cassie: I don't know why I am the way I am.
Sid: It's alright.
Cassie: No, it's not alright! Something makes me hate everything. Everything. That's what I like about you, Sid, you never try to explain things.
Sid: No. I probably would if I could.
Cassie: We're finished. Do you realize that?
Sid: Finished?
Cassie: Two weeks from today, we've got our results and it's all over. We've grown up. We've made it. Done.
Sid: That... that's good, isn't it?
Cassie: Everything ends badly.
Sid: It doesn't have to.
Cassie: No?
Sid: I've got you.
Cassie: Don't you wish that you could go back to when you hadn't lost anything? Everything's in the future... more shit to happen, that's all.
Sid: I love you. I'm here now. That's the best I've got, Cass.

So numb..

sábado, 26 de marzo de 2011

Shotgun, wedding

Recuerde Liverpool. Y querer saltar por la ventana del hotel. Y pensar en cómo de desfigurada quedaría tras la caída. Y pensar en qué pensarían.

Ahora mire por la ventana. Pero no salte, ¿eh? Que nos conocemos... Dígame, ¿dónde está? Exacto, en casa, en una casa de una urbanización monótona y aburrida. Pero... sí, está tan feliz que podría llorar.

jueves, 24 de marzo de 2011

Desángrame

Te odio tanto que no soy capaz de dejar de pensar en ti ni un maldito minuto. Y ahora mismo deseo más que nada que vuelvas a hacerme daño, porque echo tanto de menos el poder decirte que me gustaría dejar de respirar... Vuelve. Hace ya un año que me enamoré perdidamente de tus intenciones. Vamos a planear mi final. Joder, he olvidado tu número. Piensa, estúpida, piensa. Vale, lo acabo de recordar. Vale, voy a tirar mi progreso de meses por la borda, una vez más. Medicinas. Enfermos. Pasión.

domingo, 20 de marzo de 2011

I am all yours, so please be all mine

...Y si hay algo de lo que no tengo miedo es de conocerte. ¿Tienes defectos? Dámelos todos. Los quiero todos y cada uno de ellos.

viernes, 11 de marzo de 2011

He's the lamb, she's the slaughter

Lleva dos días escuchando cancioncillas políticas. Y cómo se obsesiona. Dibújale mentalmente una idea y crearás un imperio ahí dentro. O pirámides. O qué sé yo. Ninguno de ellos es el mesías, y ella tampoco va a salvar nada ni a nadie, creo. Pero disfrutan con sus castillos de arena. Perdón, ella disfruta.

Lleva un par de días leyendo... no sin parar, como hacía antes; sino poco a poco, porque le gustaría ser capaz de recordar alguno de los inesperados finales pasados unos meses. Pero la verdad es que tampoco le importa demasiado. Son solo esos detalles sin importancia que, siendo realistas, no mejorarían su vida pero que, siendo realistas, no puede quitarse de la cabeza cuando, siendo realistas, no hay nada que merezca ni un poquito de su preocupación enfermiza.

En realidad, lleva años y años haciendo lo mismo, una y otra vez. Y ya son casi 17. Y quizás me equivoque, pero yo pienso que es este el año en el que la van a sorprender de verdad.

domingo, 6 de marzo de 2011

Fill it with oxygen and watch it float away

Sí, la verdad es que quiero mis historias de vuelta. Esta no era yo, por supuesto que no. Y cómo echo de menos la tragedia...

Se apagan las luces y aparecemos él y yo, tumbados, uno al lado del otro, nuestras cabezas rozándose. ¿Qué se supone que tengo que pensar? Creo que debería empezar a plantearme el hacerme esa pregunta de otra forma: ¿qué haría Holden Caulfield en esta situación? Aun así, tenemos un problema, my dear, porque sigue sin apetecerme demasiado huir. Pero por otro lado, ¿qué vamos a hacer aquí? Muy probablemente pasar la noche en esta misma posición, mirando fijamente a un impoluto techo blanco, a falta de estrellas. Aunque la verdad es que tampoco querría estrellas, igual que no me gustaría ser excesivamente pegajosa. Adictiva, eso sí. Eso me encanta, y lo sabes muy bien... tan bien que me dejarías comenzar mi retahíla de porqués que nunca, nunca se acaban. Solo te pido una cosa: que me dejes construir tu vida a base de porqués. Y destruirla, claro.

Así que, ¿qué hago? Tengo que quedarme aquí y al mismo tiempo evitar tu mirada a toda costa, tengo que huir del encantamiento. No es justo, lo sé, lo sé perfectamente. No debería adjudicarte a ti esa capacidad de hervirme la sangre. Soy yo misma la que se tira de cabeza sin pensar en la gran hostia que se dará antes o después, y la que por tanto ha de soportar el dolor, no solo de la nostalgia, sino también de la indiferencia, y después, del olvido. Pero, verás, al final todo se reduce a que eres tú, tú y solo tú la fuente de mis pasiones. Oh, ¿y qué cojones hago yo hablándote en segunda persona ahora? Se suponía que volvía a los viejos tiempos, a describir, a contar; no a pedir. Pero mírame, no tengo remedio y nunca lo tendré. Aprendamos a vivir con ello. Disculpa, creo que me estoy alterando demasiado, en todos los sentidos... Como decía, no seré capaz de ver el papel que juego yo en esta historia, no, y como hacían los poetas, elevaré este amor a la categoría de mito... y todo lo que hay dentro de mí se esforzará por que la historia tenga un final trágico.

Oh, vale, ya, ya me he decidido. Entusiasmo. Una extraña ola de entusiasmo me recorre en estos momentos. Salgamos a navegar. Quiero perderme. Perderme en el mar, en mis miedos. Llévame en tu barco, así no me podrán tocar. ¿Sería demasiada responsabilidad que te pidiera que me salves? Sí, obviamente lo sería, así que no me salves, solo aléjame de todos. Confidencia, secreto, you name it: quiero ser única. No la única, sino única. Y no voy a ser exigente, no esta vez, porque he aprendido... fue duro, pero aprendí. Solo quiero explorar, descender por los canales de tu imginación, tener la certeza de que todo lo que tú piensas y todo lo que sientes y todo lo que deseas, existe de verdad, al otro lado de este negro océano. Y créeme, me encantaría colonizar ese territorio.

No quiero que pienses que solo me apetece pasarlo bien, porque yo quiero algo más grande: quiero descubrir. Descubrirte a ti, cada maldito detalle. Y quizás algún día podamos incluso bajarnos del barco, y entonces comprobaremos si, a pesar de todas estas piedras que llevamos atadas al cuello, somos capaces de flotar.

Pero todo a su tiempo, porque tú, yo y los personajes de Palahniuk sabemos que lo más placentero, lo más excitante, lo que más nos gusta, es el camino. El proceso. La finalidad terminará, irónicamente, por no servirnos de nada. No vamos a pensar en cómo será el final del arcoiris, vamos a ilusionarnos con el principio. Porque no queremos acabar, no queremos morir... al fin y al cabo, seguir aquí, sufriendo a veces y sumergidos en un estado de total insensibilidad otras tantas, tiene su encanto. O no. Pero lo hacemos y lo seguiremos haciendo, por muy estúpido que sea. Y ahora, te voy a demostrar de nuevo lo irónico que es este viaje poniéndole un final a la historia.

...Entonces le miro, sin darme cuenta de cómo ni por qué lo he hecho, como pasan las cosas importantes, las mejores, las que nos esforzaremos por recordar durante el resto de nuestras vidas. Y una vez que el escalofrío deja de recorrer mis terminaciones nerviosas, siempre desde arriba, bajando, y después volviendo a su lugar de origen; entonces es cuando me decido a actuar inconscientemente tras mucho pensar, demasiado para mi gusto. Que le den a la razón, yo quiero sentir. Y mis dedos, con sus uñas que siempre han sido bonitas y siempre han estado mal pintadas después del segundo día (y seguirá siendo así), luchan silenciosa pero concienzudamente por introducirse entre los suyos, por alcanzar un contacto perfecto... y es justo ahora cuando tanto ellos como yo nos empezamos a preocupar porque quizás no seamos correspondidos, pero entonces, de repente, el momento que se quedará grabado solo parcialmente, el que la emoción se encargará de borrar a medias, el que la fantasía recreará de forma imberbe, como siempre hace: las manos se entrelazan, se pierden... y no quieren que las encuentren, no; quieren quedarse con él.

viernes, 4 de marzo de 2011

Adecuación o coherencia

Que le den al pasado, ahora estás tú. Eres miles de detalles, infinidad de sonrisas que no son forzadas; eres comodidad, eres todo lo que quiero.

PD: No, no te vayas. Nunca.

domingo, 27 de febrero de 2011

Pienso en ti y ahora me encantaría que no te fueses

Nada en común. Y las diferencias se han largado también. Es plastilina, es moldeable, es verde. Prometes y prometes, cambios y más cambios, y eres la misma. Quizás con un lado dulce aún sin explorar, y tal vez algo más desesperada si cabe. Análisis. Dios, siempre se ha reducido a ti. Mi pequeña indecisa, que me estaba buscando y yo sin saberlo; que me estaba esperando, y yo llegaba tarde. Aléjate de mí, que muerdo. Pues yo te pienso cuidar como nadie lo ha hecho nunca. Esa apúntamela: otro plan irrealizable de los míos, otra ilusión anticipada, otra cosa que sé que no seré capaz de conseguir. Que no, que yo te quiero, que yo estoy aquí, que será extraño volver a mirar las calorías que tiene un yogur, pero que yo te quiero... que en el fondo eres una cosita adorable. Que vengas de una vez.

- ¿Qué escuchas?
- Lo de siempre.

- ¿Qué lees?
- Lo de siempre.

- ¿Qué piensas?
- Lo de siempre.

Si quieres te puedes quedar con tus preocupaciones acerca del futuro. Pero vamos a cambiar.

sábado, 12 de febrero de 2011

Diccionario de sentimientos

A ver... Q, R, S, T. Aquí. Tú. Tú eres mi debilidad. Lo eres ahora y lo serás siempre. Igual que un fumador será un fumador para toda su vida, y un alcohólico, y alguien que se autolesiona. Porque sabemos muy bien que usar un rotulador rojo para emular la sangre caliente serpenteando por la muñeca primero y por el pálido brazo después, no funciona. No relaja. Como esnifarlo. No relaja, no tanto. Y por consiguiente, no creemos en ello. 

Me dejas porque no crees en la alternativa, porque la adicción lo es todo. Adicción: ahora se reduce a un par de paracetamoles cada noche... y alguna otra cosa que encuentre por ahí. De todas formas, es una autodestrucción que ya no podremos compartir nunca más.

La chica de la sonrisa rota, la que está tan cansada de vivir una mentira, la que se niega a darle importancia a los detalles; esa chica, a la que yo misma tuve el privilegio de conocer, decía que lo primordial era que me deshiciera de la obsesión. Qué ingenua. Qué falta de dignidad. De ti, por supuesto. Ya no hablo con ella.

Y he fracasado en mi intento por conseguir atraparte. Consecuencia: lo sabes absolutamente todo de mí. Me da miedo. Me da miedo, me hace vulnerable y no me gusta. Solo prométeme que no lo volverás a hacer, estúpida... me has dado un susto de muerte.

Quizás haya algunas palabras que no entiendes. Tranquilo, he pensado en todo.

Debilidad: Volver a ti. Después de dos malditas semanas, volver a ti.

Fracaso: Volver a ti. Que me rechaces, y aun así seguir volviendo a ti.

Falta de dignidad: Volver a ti. Llorar hasta más no poder, y de nuevo, volver a ti.

Autodestrucción: Volver a ti. Después de las repetidas humillaciones y el constante desprecio, volver a ti.

Obsesión: Volver a ti. Conseguir llenar mi vida, y en el primer minuto vacío, decidir volver a ti.

Ingenuidad: Volver a ti. A pesar de que haya pasado bastante tiempo desde que te lo he pedido por última vez, yo sigo esperando que me dejes volver a ti.

Adicción: Volver a ti. Ya no te quiero, me lo repito a todas horas. Pero ¿qué puedo hacer si lo único que deseo es volver a ti?

Estupidez: Volver a ti. Una vez más, volver a ti.

¿Me quieres? ...Digas lo que digas, ya sabes lo que haré.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Te refieres a esto?

Llegó la hora, la hora de empezar. ¿Sabes de qué tengo ganas? De preguntarte si eres real.

Y, créeme, entendería que me dejases caer.

jueves, 3 de febrero de 2011

Buzón de quejas y sugerencias




Por favor, rellene adecuadamente el siguiente formulario con sus datos personales para solicitar asesoramiento, realizar trámites o salir volando.


Sobre uñas rosas y (quizás) demasiado maquillaje:

Soy: Distancia

Quiero: Que me digas de una vez quién eres y qué hago yo aquí. Ah, no, ya me acuerdo. Eres tú, el espejismo, el fantasma del pasado... el que contempla mi sonrisa a escondidas. Mi media sonrisa, entre altiva y sugerente. Burlona. Esa que te revela que puedo estar sola. Que lo nuestro siempre se basó en el desprecio mutuo. Nada de lo que hagas me va a hacer daño ahora... ahora que lo he perdido todo, ahora que no puedes engañarme a medias, ni deslumbrarme; ahora que soy libre. No puedes tocarme, estoy lejos, pero sigues mirándome, porque aún te acuerdas. Sufre. No me importa que me odies, pero no quiero que me olvides, quiero dolor, pido dolor, reclamo dolor, exijo dolor. Quiero empatía forzada. Y yo estoy aquí para recordarte eternamente que te gané. Así que creo que no quiero nada de ti. Olvídalo. Rompe mi recuerdo en mil pedazos


Sobre risas estridentes y (quizás) siempre un poquito menos:

Soy: Nostalgia

Quiero: Vivir por y para ti. Por favor. (Nótese que no es una sugerencia, sino una súplica)


Sobre alarmas y cosas que (quizás) no están del todo bien:

Soy: Hemoglobina
Quiero: Que me ayudes, que me hagas llorar. Quiero tu drama.


Sobre susurros y música (quizás) demasiado alta:

Soy: Un sueño
Quiero: Pedirte tantas cosas... Quiéreme. Apréciame. Échame de menos. Reinvéntame. Escúchame. Háblame. Sujétame. Cámbiame. Admírame. Deséame. Quédate. Sálvame. Esa tal Nostalgia me parece estúpida. Espérame. Ven, no te lo diré dos veces. Ven y no me decepciones.


Sobre mí:

Soy: Créeme, no necesitas saberlo

Quiero: Que ahora, seas quien seas, solamente me digas qué sientes.

domingo, 2 de enero de 2011

No es hipocresía, es tu espíritu navideño

Repróchame todas y cada una de mis caídas cuando tú vives permanentemente en el fondo... y lo escondes. Sigue pensando que sonreír es lo más importante. Las apariencias y el estilo; sigue pensando que son lo mismo. Quizás algún día logres convencerte de ello.