jueves, 9 de junio de 2011

Ácido

Mientras piensas en dulce de leche y escuchas de fondo a la voz más bonita del universo, todo es posible.

Escalofrío.

No se hace así.

¿Y qué? Hoy el espejo dijo que sí... aunque tardase poco en cambiar de opinión.

Mientras él dice que solo un día más, solo uno, para que recuerdes mi sabor mientras vuelas alto, entonces, todo es posible.

jueves, 26 de mayo de 2011

Detalles

I noticed.

It's not just another picture. And it means the world to me that you are doing this. 

It really does.


If you let me have my way I swear I'll tear you apart

Para. Para de una vez. Ya he tenido suficientes lamentos.

He vuelto a llegar a ese punto en el que ha dejado de importarme el que no tenga que importarme nada. En el suelo de mi habitación, cinco post-its. Not. giving. a. single. fuck. Los acabo de pisar, otra vez.

Tampoco me preocupan los números, las rachas.

Y si sigues así, vas a conseguir que me canse de ti. Ya tengo lo que quiero. Ahora simplemente dejaré que el deseo se vaya poco a poco... soy demasiado caprichosa.

Apártate.

Llevo todo el día pensando que hay una sensación que anhelo más a cada minuto: la misma que tuve al salir del hospital. ¿Libertad? No exactamente. Es cierto que ahora me siento bastante anclada, pero no. Había insensibilidad. Y ganas de no mirar atrás, de olvidar. Y mucha, mucha claridad. Y sobre todo la seguridad de que desde ese mismo instante nada podría ir a peor.

Factor añadido: poder disfrutar de una porción de tarta de chocolate sin remordimientos.

Mírame, no puedo dormir. ¿Crees que me importa? ¿Crees que me importa que solo quede un mes de clases y yo apenas haya hecho nada aún? ¿Crees que me importa que cada vez me encierre más en mí misma; que me obsesione? ¿De verdad piensas que significa algo para mí el hecho de ser más y más invisible para ellas a cada día que pasa? ¿Crees que me preocupa estar dejando atrás todo lo que una vez llamé "mi vida"?

Sí, y mucho.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cut here

Hola, blog. Te pido perdón por haberme ausentado durante tanto tiempo; espero que no vuelva a pasar, pero me temo que no puedo prometerte nada. No te preocupes por mí, estaré bien aparentando que no lo estoy. Ya es 18, y eso significa que mañana se cumple un año. Bonito aniversario para celebrar, drama queen. No cambiarás nunca. Ahora, por favor, centrémonos en la magnitud que pueden llegar a tener diez jodidas palabras en la hasta entonces insípida vida de una adolescente que presume tímidamente de mundo interior, y cuyo sistema emocional estaba, y sigue estando, un tanto desequilibrado por culpa, en gran parte, de su exceso de sensibilidad. Victimista de por vida, vaya.

"Es lo que quieres y es lo que nunca tendrás. Punto."
Once. Odio verte respirar, pero no volveré a darte el placer de hacértelo saber.

Dejaré el simbolismo a un lado... y no, no pienso celebrarlo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Consejos:

  • No intentes poner excusas.
  • Usa colonia de coco al terminar. Empápate bien. Lo vas a necesitar.
  • Practica, practica mucho. Llegará un momento en el que serás prácticamente invisible... e inaudible.
  • Recuérdate a cada minuto por qué estás haciendo esto. No está de más que te mires al espejo unas doscientas cincuenta veces al día.
  • Deja tu egoísmo a un lado. No, tú no eres la prioridad... al menos no todavía.
  • Ódiate (si quieres pudes olvidar los anteriores y quedarte solo con este)
Perfección. Lo demás no está permitido.

Hoy he roto mi cadena de cinco o seis días; y me siento mal, inútil, con ganas de explotar y dejar a un lado todas las preocupaciones. Y supongo que es mi malestar el que me obliga a preguntarme si todo esto merece la pena. Espero que sí. Espero que de aquí a dos meses todo haya cambiado.

martes, 26 de abril de 2011

So deep that it didn't even bleed

Me levanto de la cama (no sin tambalearme al hacerlo) tras 18 horas. ¿Para qué? Para desahogarme. La luz ha ido desapareciendo poco a poco, y me doy cuenta de que mi habitación está totalmente a oscuras. Y no me importa; no necesito ver nada, y menos a mí misma. Allá vamos.

Este es uno de esos momentos en los que preferiría no existir. No confundir con morir, por favor, puesto que: a) aún me queda mucha guerra que dar; b) todavía no he alcanzado ese incondicional deseo de atención; y c) cómo decirlo... tú. Me refería a aislarme, a parar el tiempo, parar el mundo... da igual.

Odio a la gente. ¿Por qué nadie es capaz de subir las malditas escaleras, abrir la puerta y preguntarme qué tal estoy? ¿Por qué tiene que pasarme esto tras cada una de mis recaídas? De hecho, ¿por qué días después? Todo bajo control, y de repente... Joder, llevo como dos días limpia. Sí, es un puto logro. Lo es. ¿Y ahora qué? ¿Significa esto que me hundiré en los momentos clave? No, más bien significa que me vas a decepcionar.


Ahora sí: allá vamos.

lunes, 25 de abril de 2011

To hell... and back?

¿Contenta? Lo has conseguido. A partir de ahora todo girará en torno a los cálculos y la ansiedad, y sobre todo al deseo de expulsar lo antes posible todo lo que entre en tu cuerpo, y cómo no, a la tortura que supone no poder hacerlo tantas veces como desearías. Me prometo a mí misma que cuando vuelva a la rutina me tomaré más en serio lo de destrozar el progreso psicológico. Creemos más mierda. Más historias que contar. Debería darme un tiempo antes de seguir.