¿Cómo empiezo? (Aparte de con un: "Sííí, gracias Blogger in Draft, por ser tan majo y dejarme poner la basura que escribo junto a mi Oli.") Sí, vale, es otra entrada más, ¿no? Pues no. No lo es. Es casi como mi primera entrada... supongo que he decidido empezar de nuevo, y este blog forma parte de ese nuevo comienzo. Claro que, se me presenta un (gran) problema. Siempre he pensado que para poder aspirar a escribir algo mínimamente interesante, tu vida tiene que estar llena de mierda. Mierda temporal, quizás, pero mierda al fin y al cabo. Tal vez es simplemente porque admiro a un puñado de magníficos letristas, todos drogadictos y/o alcohólicos... a veces incluso con tendencias suicidas. Admiro que sean capaces de hablar de ello, de canalizarlo en forma de palabras. Porque... cuando te viene encima un puto torrente de sentimientos, cuando intentas agarrarlos y sientes que es como atrapar humo... ¿de verdad que puedes hacer algo más que darte cabezazos continuamente contra la pared?
¿Y qué haces cuando todos los fantasmas se han largado? ¿Les persigues? Imposible, ellos corren más. Bueno, de hecho no corren, pero creo que se me entiende. Dios, ¿por qué hablo de fantasmas? ¿Y cómo se supone que son? Ojalá fuera uno (¿uno? ¿una? ¿los fantasmas tienen sexo?)... así podría escapar. O, bueno, quizás ya no quiero escapar, o al menos no muy lejos. Porque de eso hablaba, de empezar desde cero (por quinta vez, vale, pero siempre es como la primera), y de quedarme aquí, desde luego.
¿Qué haces? Sigues escribiendo. Así que...
¿Qué haces? Sigues escribiendo. Así que...
...Vale, si lees esto, olvida todo lo que he dicho... las introducciones nunca han sido mi fuerte. I'll keep it short... or at least I'll try to. Te presento a Daisy, es una niña dulce que solo busca un poquito de cariño y un montón de pseudónimos. En el fondo, claro, porque si la conoces seguro que te asustarán su sensibilidad, su humor y posiblemente su dependencia; y querrás salir corriendo... y te darás cuenta de que estás atrapado... y serás feliz, por primera vez en tu vida, serás feliz de verdad, porque ella lo será, y sabes lo mucho que os necesitáis mutuamente. Ya sabe cuál es su estilo, sabe que ese estilo ni siquiera tiene un nombre... y eso es suficiente. Ya no quiere más alteregos (de momento), lo que la ha llevado a bautizar a su gatita con el mismo nombre que la maravillosa reina del baile. Quiere ser una experta bailando electropunk. Quiere saber por qué todos los indierockers son iguales. Quiere volver a ver a Leto en directo. Quiere tener una camiseta que diga Be excellent to each other. Quiere sonreír por lo bien que le queda el eyeliner azul e ir un poquito despeinada. Quiere ahogarse en un abrazo (el tuyo a ser posible). Quiere destruir su castillo de naipes para volver a construirlo desde los cimientos; porque era perfecto, sí, pero no era bonito, no lo suficiente... y tiene que ser bonito, requisito indispensable. Sí, tiene todos los ingredientes de un oscuro cóctel emo, y no le termina de gustar, pero mírala, es adorable. Es adorable y te encanta sentirla a tu lado. Y podría recitarte de memoria todo el guión de Fight Club mientras sueña con ser Marla Singer; porque no quiere más nostalgia, solo a su Edward Norton, y las palabras salen solas. ¡Ah, sí! También le gusta el material escolar. Sí, le gusta mucho, y no solo el eternamente mágico momento de estrenarlo. Los bolis son una alternativa a su adicción, y el olor de los rotuladores la relaja... demasiado. Ha vuelto a caer, pero se siente genial. Es nueva, y es toda tuya... una canción más y es toda tuya. Ábrela y disfrútala, saboréala, tócala... deléitate, porque tal vez este momento no se vuelva a repetir nunca jamás. ¿Has dicho que puedes salvarla? ¿He oído bien? Sí, claro que puedes salvarla, ahora sí. Y creo que eso es todo lo que tiene que decir. Sospecho que esto es todo lo que quiere ser.
Me encantan este tipo de blogs, me alegro de que me lo enseñaras!
ResponderEliminar=]
Y a mí me encanta que me lean :)
ResponderEliminarMe hace sentir un poquito menos sola..