Mis ídolos son de papel...
Tú me gustas aún más; tú eres la tinta. El contacto con tu piel me provoca ese absurdo y dulce calor, y me hace desvariar durante un par de extraños segundos.
Verdaderamente no disfruto del hecho de que me compartas con el metal afilado... es demasiado morboso, incluso para mí. Pero me basta con verte, con tenerte, con sentirte. Me basta con tus promesas, con tus palabras. Me basta contigo... y por supuesto que eso para nosotros es suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario