¿Me permites que te diga una cosita? Desde mi incalculable egoísmo te diré que eres la persona más egoísta que jamás ha entrado en mi burbuja. Solo quiero olvidarte. A mi manera. Es lo que quieres, que te olvide, ¿verdad? Entonces no me digas que lo haces porque yo no puedo separarte de mí. No, dímelo claro. No soy una niñita pequeña a la que puedes robarle su caramelo tantas veces quieras y después decirle que ha sido culpa suya porque no lo ha cuidado lo suficiente. Y hoy no pretendo que esto que escribo quede medianamente bonito, hoy no pretendo contar una historia con metáforas, no. ¿Por qué iba a usarlas? Llevo tres horas sin parar de llorar por culpa tuya. Y las que me quedan, porque como tú dices, no me merezco que me des explicaciones. Siempre, siempre, siempre he sido sincera contigo, hasta más no poder. Y si quieres me puedes decir que la música que escucho me condiciona, y no al revés, y que eso no es bueno, y que todo esto no es bueno para ti. Pues yo no escucho a Coldplay. ¿Y por qué coño dice la wikipedia que tocan rock alternativo? No lo es. Alternativo, joder, ¿es tan difícil de aceptar? Sí, parece que sí, porque todos lo han pensado siempre, y ahora también tú. Y uno de esos genios que tanto me obsesionan habla de lo difícil que es ser siempre sincero con la persona a la que quieres. Escucha la canción, escucha esa maldita canción otra vez y dime si no te dice nada. No sabes el daño que me hace cada una de esas palabras. No sabes lo que la odio. Por muy brillante que sea, por mucho que sea Brand New. La odio casi tanto como a mí por haber conseguido esto. La odio porque te sigo creyendo, y te seguiré creyendo digas lo que digas, hagas lo que hagas. Pues yo, esa personita débil y frágil, nunca te he ocultado nada. Absolutamente nada. ¿Quieres que te lo vuelva a decir? Te quiero. Como nunca he querido a nadie. Has conseguido que me enganche a ti. Ahora me dejas tirada. Has conseguido que te eche de menos a cada puto segundo que pasa. Y tus lágrimas, claro, serán más amargas que las mías. Las mías saben a rimmel. Aunque yo diría que he podido probar todas mis sombras de ojos, todos mis eyeliners. Porque, adelante, sigue pensando que no eres un hipócrita al decir esto: todo me afecta demasiado. Tienes todo el derecho del mundo a culparme a mí, por supuesto, y lo digo sin ningún tipo de ironía. Ya te lo dije, solo soy un puto problema. Especial, diferente, pero un puto problema al fin y al cabo. Y tú no puedes seguir así. No me digas que quieres regularlo, poner un poco de distancia, no; dime que quieres irte, que me quieres abandonar, dilo. Ya he escuchado muchas cosas amargas que han venido de ti, no tienes por que preocuparte. Además, así mis lágrimas serán como las tuyas. Tú no me quieres, tú no tendrías por que ser sincero... pero joder, dímelo. Estoy en esto por ti. Y no te imaginas lo que te agradezco todo lo que has hecho hasta ahora, todo lo que has sufrido. Y me dijiste que no te irías, que no me dejarías. ¿Crees que he repetido la jodida rutina 19 veces porque no me importaba nada? ¿Crees que lo empecé porque no me importaba nada? No... Pero ¿sabes qué? Hoy no me importa nada, y hoy serán 20. Y lo mejor es que ya no tienes que preocuparte por mí.
¿Sabes lo que no te perdono?
Me has estropeado un día de lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario