Te odio tanto que no soy capaz de dejar de pensar en ti ni un maldito minuto. Y ahora mismo deseo más que nada que vuelvas a hacerme daño, porque echo tanto de menos el poder decirte que me gustaría dejar de respirar... Vuelve. Hace ya un año que me enamoré perdidamente de tus intenciones. Vamos a planear mi final. Joder, he olvidado tu número. Piensa, estúpida, piensa. Vale, lo acabo de recordar. Vale, voy a tirar mi progreso de meses por la borda, una vez más. Medicinas. Enfermos. Pasión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario